Mi experiencia con el ADN

Incluir la prueba de ADN como herramienta para la pérdida de peso tomó varios meses de investigación por parte de nuestra internista ya que se quería asegurar que realmente fuera algo científico.  Parte de lo que también indagó fue encontrar un laboratorio serio que brindara datos confiables y certeros; ya se había escuchado y difundido esta prueba, principalmente en gimnasios, por lo que había cierta desconfianza.  Existen varios laboratorios, sin embargo, no todos cuentan con la profesionalidad que buscamos o los precios son demasiado altos.  Por fin encontramos el indicado, es decir, el que nos diera todos los criterios: científico, confiable, certero, profesional y precio accesible, así que para finales del 2014 comenzamos a incluir la genética en la Cínica.

Manual

Obviamente, quisimos probar en nosotras y saber cuál era nuestro resultado de ADN.  Con el paso del tiempo puedo asegurar que realmente es mi “instructivo”.

El primer resultado que obtuve, fue la distribución de macronutrientes que mi cuerpo requiere, para mi no tan triste realidad resulté ser Control de Grasas y Carbohidratos, pero nada más cierto que eso y no sólo para mi control de peso, sino para prevenir algunas enfermedades que corren por la familia y las cuales poseo el riesgo de presentar.  Siguiendo la alimentación de acuerdo a mi genética, en realidad me siento mejor y mantengo el peso con el que me siento cómoda.

Después mis genes arrojaron que soy ejercicio A.  Esto quiere decir que requiero de actividad física moderada (no tan intensa y de larga duración), lo que me hizo entender por qué casi dejaba un pulmón en mis clases de box.  Comencé a hacer pilates y caminar, lo cual mi cuerpo agradeció.

Finalmente y para mí la parte más interesante, fue el panel de comportamiento.  Durante muchos años había estado luchando contra una enfermedad llamada depresión.  Para quienes la presentan, entenderán la dificultad de su control, había pasado largo tiempo sin entender por qué pasaba por momentos sin motivación, tristeza, etc., etc.  Para mi sorpresa, la genética me dio la respuesta pues resulta que tengo variación en dos genes (MTHFR y DRD2) que, unidos, provocan todos estos síntomas.  Genes asociados a un neurotransmisor llamado dopamina, el cual no estaba generando adecuadamente ni recibiendo efectivamente su señal.  Gracias a esto, incluí folatos (derivado del ácido fólico) en mi dieta diaria sintiendo una gran mejoría, un respiro a estos síntomas que me permite ser más efectiva, estar más tranquila y con fuerza para los retos diarios.

Mi curiosidad me llevó a examinar y sacar estadísticas de las pruebas que hemos realizado del 2014 a la fecha, encontrando lo siguiente: (ahora entiendo los porcentajes tan altos de depresión en México)

Estadística MacronutrientesEl análisis arrojó que el 45% de las personas es Control de Grasas y Carbohidratos, el 13% Control de Grasas, el 18% Control de Carbohidratos y el 23% Balance.  Lo que quiere decir que la mayoría de nosotros necesitamos controlar el consumo de grasas (incluyendo las grasas buenas) y sólo el 23% tiene la libertad de tener una dieta alta en carbohidratos; datos interesantes para las personas que desean llevar una dieta con superfoods ya que varios de estos alimentos pueden aumentar el porcentaje de grasas buenas o carbohidratos que consumimos en el día.

Estadística Ejercicio

El 58% de la población requiere Ejercicio A, mientras que el 42% de la población necesita realizar ejercicio B, el cual es intenso y de menor duración, por ejemplo, TRX, Crossfit, Kickboxing… Lo curioso es que si realizamos el ejercicio contrario a nuestra genética, vemos pocos resultados en la pérdida de peso y cuando nos enfocamos en el ejercicio adecuado para nosotros, nos damos cuenta que nos resulta más fácil hacerlo y los resultados en nuestra figura son mucho mayores.

Estadística Comportamiento

Finalmente, encontramos que sólo el 23% no presenta variaciones en los genes de comportamiento.  Esto es, el 77% resultó tener alguna alteración en el sistema de dopamina, neurotransmisor directamente relacionado a nuestro estado de ánimo, sistema de recompensa, control de impulsos, etc.  Esto puede ser una explicación a los altos porcentajes de depresión que se presentan en México y entender por qué a varias personas les cuesta trabajo apegarse a una dieta, ya que se ha visto que por una parte, cuando no estamos nivelados emocionalmente carecemos de energía para seguir una alimentación sana y por otra parte, bajos niveles de dopamina fomentan altos deseos de consumir carbohidratos, cafeína o alimentos altos en grasas.

Han sido muy interesantes los resultados que hemos encontrado en la población de pacientes que se han realizado la prueba y en mi experiencia, ha sido una excelente herramienta para el control y mantenimiento de la salud tanto física como mental.

¿Tienes alguna duda o comentario? Escríbenos!

 

 

 

 

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